Al declarar en Nueva York que el Partido de la Liberación (PLD) se siente orgulloso del gobierno de Danilo Medina, el expresidente Leonel Fernández se acogió al principio de que en política se dice lo que conviene y no lo que se siente. En vez de minimizar los logros de sus compañeros o de resaltar los suyos, Fernández proclamó durante un encuentro político que la gestión de Medina debe ser motivo de complacencia, de beneplácito y regocijo para todos los dominicanos. Y para que no haya duda, la propia Secretaría de Comunicaciones del PLD divulgó las declaraciones del también presidente de esa organización. La dirigencia del Partido Revolucionario (PRD), hoy envuelta en encarnizados pleitos, debería aprender la lección de que en política se dice lo que conviene y no lo que se siente.
