Por más que pueda formar parte de una costumbre, no puede ser más insólita y decepcionante la respuesta del ministro de Industria y Comercio frente a los incrementos en los boletos que han dispuesto las líneas aéreas Air Europe y Jet Blue.
En lugar de aplicar las leyes que castigan los aumentos entre un 40 y un 60 por ciento en los boletos, José del Castillo Saviñón se ha conformado con blandirlas como amenaza contra las empresas que desde la partida de American Air Lines e Iberia monopolizan las rutas a Nueva y España.
Amén de que resulta censurable que no se previera el conflicto de precios que también atenta contra el desarrollo de la industria turística. Si las alzas son irregulares, las autoridades no tienen más que intervenir con las leyes en las manos.
Pero eso de amenazar huele a chantaje o a debilidad. Las líneas habrían citado el incremento de los impuestos al avtur, el combustible utilizado por los aviones, para justificar las alzas en los boletos. Pero el asunto no está en desmentirlo, como ha hecho el ministro de Industria y Comercio, sino simplemente en aplicar la ley. Lo demás es puro aspaviento mediático.
