En la cuerda floja
Para sacarle la alfombra de los pies y dejarlo en la cuerda floja, es obvio que el gobierno de Uruguay está súper molesto con el presidente haitiano Michel Martelly. El gobernante haitiano se ha decantado por la estrategia de prolongar la convocatoria de elecciones legislativas y municipales, como reiteradamente han solicitado entidades internacionales, para consolidar el sistema democrático. La situación es muy delicada, pues también Estados Unidos presiona al Gobierno haitiano para que llame a elecciones en el menor tiempo.
Tal parece que por falta de garantías para ganar los comicios Martelly no quiere que se celebren, al menos por ahora. Pero el Gobierno de José Mujica no está en tolerar la maniobra y lo ha emplazado con retirar sus tropas de la Misión para la Estabilización de Haití (Minustah) si no hay avances democráticos. El canciller uruguayo, Luis Almagro, está supuesto a llegar mañana a Haití para plantear al presidente Martelly las condiciones que deben darse para la nación suramericana mantener sus tropas en la Minustah. Por las intensas movilizaciones internas la Minustah es esencial para la gobernabilidad y la permanencia en el poder del propio Martelly.
