Educación sexual
Si la educación sexual en las escuelas es un antídoto contra la violencia y las violaciones no hay más que impulsarla y, sobre todo, si está regulada por la ley. Es la conclusión a que han llegado especialistas, que como causa de las agresiones contra mujeres también citaron la impunidad, el incumplimiento del Código del Menor, el hacinamiento y la pobreza. Si bien hay soluciones que toman tiempo, toda vez que son resultado de programas complejos, no es así en lo que concierne a acatar la ley y cumplir con mandatos como el de la educación sexual en las escuelas.
Los escandalosos embarazos de adolescentes, los feminicidios y todo lo que se relaciona con la violencia contra las mujeres demanda de una campaña eficaz y realista, que comience con la transparencia y respeto a las leyes. Es inconcebible que por negligencia, la oposición de algún sector o las razones que fueren ni siquiera se cumpla con el mandato de la educación en las escuelas. La población no puede asistir indefensa e impotente frente a un drama de violciones sexuales, feminicidios y violencia que se puede prevenir solo a través de más educación en los planteles.
