Homicidas en Colombia
El procurador general de la República, Francisco Domínguez Brito, y el jefe de la Policía, Manuel Castro Castillo, han anunciado que activarán la extradición de un supuesto narco y líder de una banda de sicarios detenido en Colombia. Pero de la misma manera que diligenciarán la repatriación de Salomón Eusebio Rosario (Picky), vinculado a las muertes de Félix Cordero (Copelín) y Rijo Astacio (El Maestrico), deben actuar en el caso de Jonnathan Onel Báez Guzmán, quien huyó a Colombia después de ultimar de un disparo en la cabeza a un limpiavidrios, en septiembre de 2013, en la Sarasota con Jiménez Moya.
Domínguez Brito y Castro Castillo deben también investigar de qué manera los dos acusados de homicidios se las arreglaron para burlar la persecución y escapar a Colombia. Con algún mecanismo muy expedito tienen que contar para refugiarse en la nación suramericana y no precisamente en otro país. De no ser detenido el supuesto narco y sicario todavía estuviera en la calle. Quizás Eusebio Rosario pueda ayudar a esclarecer las vías y hasta los cómplices que se utilizan para evadir la persecución y recalar en Colombia.

