Policías disgustados
Como cabía suponer, los agentes de la Policía se hicieron muchas ilusiones con el sazonado aumento de sueldo que se había anunciado. Tanto se habló y condimentó el asunto de los reajustes que era lógico que los uniformados esperaran un alza significativa. Pero ha trascendido que toda la expectativa se ha desvanecido al encontrarse con que los aumentos fluctúan entre un 7.43 y 30.80% conforme a los rangos.
Ahora los rasos, que son sobre quienes descansa el peso de la vigilancia, devengarán 7 mil pesos mensuales; los cabos, 8,000; sargentos, 9,000; sargentos mayores, 11,000; los cadetes, 12,500; los primeros tenientes, 15,001; los capitanes, 17,500; los mayores, 19,501; tenientes coroneles, 22,500; los coroneles, 23,500; generales de brigada, 37,300; los mayores generales, 62,529.42 y el jefe del cuerpo, 81,785 pesos.
Listín Diario cita agentes, que omitieron sus nombres, como es obvio, que han calificado de pírrico el aumento salarial. Por el servicio que prestan para garantizar la seguridad ciudadana y el orden público el aumento está lejos de representar un saludable estímulo o un acto de justicia. Los 883.29 pesos que les aumentaron a los rasos no alcanzarán para nada.

