Respuesta en el aire
La Asociación Nacional de Detallistas de Gasolina (Anadegas) cerró sus estaciones (más de 500) por 8 horas en demanda de que se revise el margen de temperatura, se transparenten las variaciones de precios y se enfrente el contrabando de carburantes. Pero el ministro de Industria y Comercio, José del Castillo Saviñón, ha calificado como un chantaje el reclamo de Anadegas, amenazando con intervenir las estaciones de convocarse otro paro bajo el alegato de que la venta de carburantes es un servicio estratégico.
Como las demandas de los distribuidores de combustibles son tan específicas, el funcionario debería aclarar en qué consiste el chantaje que ha alegado. Por ejemplo, la transparencia en la fijación de los precios ha constituido una demanda no sólo de Anadegas, sino de diferentes sectores. Y en cuanto al contrabando que se ha denunciado mejor procedería realizar una investigación.
La frustrada reunión ni el piquete a la sede de Industria y Comercio dan lugar para catalogar como chantaje el movimiento de Anadegas. Entonces, el ministro de Industria y Comercio debería explicarse para aclarar el conflicto.

