Conflicto en la UASD
El rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) no ha acabado bien de instalarse cuando ya enfrenta su primer conflicto con la Asociación de Empleados Universitarios (Asodemu) por su decisión de revocar nombramientos dispuestos por su antecesor en los últimos seis meses. Está bien que Iván Grullón revise no solo designaciones, sino la nómina de la casa de estudios.
Lo censurable es que lo haga en forma caprichosa, sin ponderar el servicio de los nombrados. Cancelaciones en forma sumaria tienen que generar conflictos. La UASD ha sido tradicionalmente víctima del populismo, que ha hipertrofiado su nómina. Pero su único y gran problema no solo ha sido el exceso de empleados.
La calidad de los profesores constituye uno de los grandes retos para conseguir que la casa de estudios juegue su rol en la formación de profesionales aptos para el mercado y el desarrollo. De manera que Grullón no puede contentarse con revisar simples nombramientos, muchos hasta de poca monta, sino que tiene que abocarse a un proceso de saneamiento mucho más profundo. Sin retaliación ni temer a las consecuencias.

