Bolivia se acaba de unir a la protesta de Venezuela contra el papel que ha asumido Estados Unidos frente a la tragedia haitiana. El presidente Evo Morales objetó que Washington utilice una desgracia natural para ocupar militarmente a Haití. Ya el presidente venezolano Hugo Chávez había denunciado que Estados Unidos se ha aprovechado de las secuelas del terremoto que el martes 12 asoló a la vecina nación para ocuparla militarmente. Pero lo cierto es que frente al dolor y el sufrimiento de una nación diezmada por la tragedia el momento no es para confrontaciones estériles. Y que en las condiciones en que quedó Haití nadie con más capacidad y recursos que Estados Unidos para asumir la tarea de reconstrucción. Más que se disputen sus restos en vida ahora mismo Haití necesita esperanza, además de una solidaridad internacional que debe expresarse sin protagonismos ni banderas ideológicas. Los presidentes boliviano y venezolano han escogido un mal momento y un mal escenario para recalcar sus diferencias con Estados Unidos. Lo prudente sería esperar que Haití se recupere para ver lo que pasa.
