Deserción alarmante
No hay que preguntarse por el futuro de una nación donde apenas un 15.4% de quienes ingresan al sistema educativo llegan a la universidad. Y sabrá Dios cuántos, de esa proporción, concluyen sus estudios superiores. Sin hablar de la preparación, por más que se cuestione a egresados de universidades que operan más como negocios que como centros de enseñanza.
Lo alarmante es que un 84.6% abandone los estudios en la primaria o la secundaria, conforme a los resultados de un levantamiento dado a conocer por la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE). Precisa el estudio que un 45.9% de los desertores corresponde al nivel básico, de los cuales un 37.5% lo hace de concluirlo.
En el nivel medio la deserción es de un 16%, pero de un 17.7% los que terminan y no entran a la universidad. A pesar de los avances reales y los que se enarbolan, el índice de deserción escolar es tan elevado que debe llamar la atención de las autoridades. Son muchas las razones, pero la económica es la principal. Aunque los culturales y demográficos también sean importantes, así como la estructura del propio sistema educativo. Como para tenerse en cuenta.

