Racismo en deporte
Una ola de indignación y repulsa contra el racismo recorre el planeta, tras los brotes que han irrumpido últimamente en el deporte. El dueño del equipo de baloncesto Los Ángeles Clippers, Donald Sterling, colocó en primer plano la intolerancia al recriminar a su novia por sus relaciones con negros. Pero los comentarios, que molestaron al presidente Barack Obama, no han pasado como un simple exabrupto.
La NBA, donde intervienen varios jugadores de color y antiguas luminarias como Michael Jordan y Magic Johnson son símbolos, ha suspendido a Sterling de por vida. En España, al lateral del Barcelona, el brasileño Dani Alves, le lanzaron una banana para asociarlo con un mono.
En el fútbol abundan las expresiones raciales, pero no por ello pueden dejar de condenarse como signo de odio y discriminación. Lo ocurrido en Estados Unidos y España son manifestaciones para poner en alerta a todos los sectores sensatos frente a la intolerancia contra negros y minorías en cualquier parte del planeta. Pero también evidencias de la necesidad de reforzar las campañas contra el racismo y la discriminación como crímenes de lesa humanidad.

