¿Sin más opciones?
Conforme a la directora de Comercio Exterior del Ministerio de Industria y Comercio, Katrina Naut, todo está dicho con relación a la eliminación de los aranceles a partir de 2015 en función del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Centroamérica (DR-Cafta). A República Dominicana –desde su punto de vista— no le queda otra opción que ajustarse “y ajustarnos a la apertura”.
Sin embargo, no es lo que estiman los congresistas y empresarios que exploran alternativas para aliviar el impacto que tendría en el aparato productivo, y por ende en la economía, la eliminación de los aranceles. Víctor Castro, presidente de la Asociación de Empresas Industriales de Herrera, estima que se debe crear un frente para reclamar acceso al crédito, un servicio eléctrico más eficiente y eliminar las trabas en el transporte.
Al margen de que el sector empresarial se haya preparado o no para competir en el marco del nuevo esquema comercial, si el Gobierno no interviene en cuanto a reducir costos, las perspectivas del aparato productivo son inciertas. De lo que se trata no es de retrasar la entrada en vigencia del acuerdo, como tal vez se haya podido pensar, sino de explorar alguna opción para aliviar su impacto.

