Es a la Secretaría de Educación Superior, Ciencia y Tecnología a la que el licenciado Melanio Paredes se la puso dura con su cuestionamiento a la baja calidad de los profesores que gradúan las univeridades. Porque si alguien tiene que velar por una mejor formación de los educadores se trata de la entidad que dirige la licenciada Ligia Amada Melo viuda Cardona. No quita que Paredes pueda haberse excedido, pues en la deficiencia del sistema educativo no sólo interviene la incapacidad del profesorado. Hay muchos otros factores que se tejen en un problema bastante grave. Pero si a alguien compete lo que Paredes definió como imperiosa reformulación de los programas de capacitación es a la Secretaría de Educación Superior. El funcionario indicó que existe un divorcio total entre los contenidos del currículo de las escuelas y la formación que reciben en las universidades los aspirantes a maestros. Tras la descarga, a la señora Melo de Cardona no le queda más que tomar carta en el asunto. Más con las bajas calificaciones en las evaluaciones internacionales, que en realidad prueban que el sistema no marcha bien.
