El Metro se atasca
La construcción de la segunda línea del Metro sigue atascada en Gualey, debajo del puente Francisco del Rosario Sánchez. Los 18 días que tienen los trabajos paralizados es mucho tiempo como para que todavía no se haya llegado a un arreglo en torno a la reubicación que reclaman familias que se consideran afectadas por la obra.
El conflicto se ha tornado más tenso con la supuesta detención de varios jóvenes que participaron en una protesta en el sector en demanda de que la Oficina para el Reordenamiento del Transporte (Opret), que dirige Diandino Peña, resuelva en forma justa y satisfactoria el problema de las familias afectadas con la obra. La caída de un canasto, que causó daños a algunas viviendas, fue el detonante de la crisis en la construcción de la línea que conecta con la zona oriental.
También los residentes en la Ribera del Ozama están atrincherados en reclamo de que se les reubique por los supuestos daños que les causaría la construcción. El conflicto plantea la interrogante de si las autoridades no ponderaron, a través de un estudio, los efectos que causaría la línea en las zonas que cortaría. La caída del canasto pudo ser un accidente. Pero el caso de las viviendas era previsible.
