La crisis de Irak
El enviado de las Naciones Unidas (ONU) ha sonado las alarmas sobre la dimensión de la crisis en Irak. Las matanzas se suceden de uno y otro bando, pero para Nickolay Mladenov la ofensiva de los yihadistas, que controlan varias ciudades del norte, es una amenaza de muerte que también pone en peligro la soberanía de la nación. A diferencia de la invasión patrocinada por el Gobierno de George W. Bush, que culminó con el derrocamiento y muerte de Saddam Hussein, el diplomático advierte que la solución tiene que ser entre los iraquíes, pero con el concurso de la comunidad internacional. Por el avance de las fuerzas rebeldes, el Gobierno es cada día más débil. En un esfuerzo para amedrentar a los yihadistas, Estados Unidos ha desplazado un portaviones en el golfo Pérsico, aunque Obama ha aclarado que no contempla la opción militar para proteger intereses de su país en la nación árabe. La situación es tan delicada, que el enviado de la ONU afirmó que “Irak se enfrenta a la mayor crisis de soberanía e integridad territorial en años”. La decisión de la comunidad internacional es por ahora una incógnita. Pero lo cierto es que las masacres y la inestabilidad que plantean el conflicto son un desafío para la paz.
