Estocada al turismo
La propagación de la chikungunya se ha convertido en una amenaza para la industria turística, aunque todavía no se sientan los efectos. Cuba, que es uno de los destinos que de alguna manera rivaliza con República Dominicana, ha enviado un mensaje demoledor con los casos de seis nacionales que han sido detectados con la enfermedad. Los afectados –dice un comunicado- son casi en su totalidad ciudadanos “vinculados al comercio ilícito” que viajan con frecuencia a República Dominicana y Haití. Por aquí se tiene que prestar atención a una nota que representa, en todo el sentido de la palabra, un golpe bajo. Además de señalar al país como una suerte de santuario de la enfermedad, también lo relaciona con el comercio ilícito de parte de ciudadanos cubanos. El asunto no está en esos desmentidos que no trascienden el ámbito nacional, sino en visualizar el impacto para la industria turística que alcanza la chikungunya. No se descarta que otros destinos, en interés de quitar turistas a República Dominicana, también hablen de nacionales que hayan adquirido la enfermedad al visitar este país. Y más cuando es verdad que el virus se ha propagado en forma alarmante, con estragos en la población que no se pueden negar.
