Los sabotajes que, de acuerdo con denuncias, han dejado sin electricidad hasta por 14 horas comunidades de Samaná es obvio que tienen que investigarse. Diferencias particulares, que bien pueden dirimirse en los tribunales o a través de las instancias correspondientes, o simple vandalismo, no pueden poner en jaque la seguridad, el desarrollo y la imagen del país. Se tiene que actuar con la garantía de establecer responsabilidades sobre las acciones criminales denunciadas por el presidente de la compañía Luz y Fuerza, José Oscar Orsini Bosch. El turismo y las actividades comerciales y culturales sufren con conflictos como los que según Orsini Bosch han provocado los sabotajes a las nuevas instalaciones eléctricas de la comunidad El Limón. Gracias a sus encantos naturales, entre los que figuran sus hermosas playas, Samaná, Las Terrenas, El Limón y otras comunidades se ha captado una importante inversión turística. Pero ese potencial puede troncharse si las autoridades no intervienen para imponer la ley y el orden frente a conflictos que amenazan, incluso, la seguridad jurídica. Los sabotajes que se han denunciado tienen que aclararse.
