Toque de atención
Escándalos de corrupción, crisis en algunos servicios básicos y demanda de obras de infraestructura se citan entre las principales causas de las huelgas convocadas en San Francisco de Macorís, Salcedo y Neiba, con su secuela de confrontaciones y desórdenes. Pero los movimientos constituyen en términos generales un toque de atención sobre una gama de necesidades que las autoridades deben enfrentar o abocarse a discutir con sus promotores.
El caso del alcalde francomacorisano, Félix Rodríguez Grullón, a quien la propia Procuraduría General de la República ha acusado durante su gestión de un desfalco por más de 400 millones de pesos, es emblemático. En tanto la ciudad carece de múltiples servicios, funcionarios acusados de corrupción permanecen en sus cargos con la mayor tranquilidad.
Los movimientos huelgarios crean mucha tensión, porque regularmente están acompañados, como ha ocurrido en San Francisco, Salcedo y Neiba, de violentas confrontaciones. En Salcedo, por ejemplo, fue atacado un destacamento de la Policía, mientras que en Neiba hubo varios heridos en choques entre manifestantes y agentes de la Policía. Es obvio que todo no está bien.

