Matanza en Palestina
Los más de 200 muertos que ha dejado la ofensiva militar de Israel contra Palestina comienza a recordar, por su magnitud, la cruel matanza de Sabra y Chatila perpetrada en 1982. En aquella ocasión casi el ciento por ciento de las víctimas eran ancianos y refugiados palestinos. En esta, entre las víctimas fatales figuran mujeres y niños impactados por la artillería y los misiles con que Israel ha atacado al grupo palestino Hamás.
Una niña de cuatro años fue una de tres víctimas de un ataque aéreo contra una vivienda en una localidad de la franja de Gaza. Hasta el martes habían muerto 35 menores y 24 mujeres alcanzados en sus residencias o huyendo de los incesantes bombardeos de la aviación israelí, ordenados por el primer ministro Benjamín Netanyahu en represalia por el secuestro y asesinato de tres estudiantes. Estados Unidos y las Naciones Unidas no han podido contener la ira del Gobierno israelí, que ha desoído sus llamados de un alto al fuego. Israel tiene pleno derecho a la paz y la seguridad, pero en modo alguno puede ser a costa de la masacre que ejecuta contra civiles indefensos, que nada tienen que ver con los ataques terroristas.
