El Ministerio de Administración Pública tiene en la brecha salarial entre los empleados una de sus principales prioridades. Así lo ha expresado su titular, Ramón Ventura Camejo, en múltiples ocasiones. El funcionario considera más que una injusticia que mientras unos ganen 5,117 pesos mensuales, otros devenguen hasta 500 mil.
Pero esa desproporción no debe convertirse en la única preocupación del titular de un ministerio que también es un ejemplo de las muchas multiplicidades que hipertrofian el sector público. El saneamiento de la nómina, que según Ventura Camejo cuenta con 575,132 empleados, debe constituir una de las principales preocupaciones.
Además de un exceso que drena las finanzas públicas existe el agravante de que la inmensa mayoría de los servidores, sobre todo los que devengan salarios de lujo, son botellas. El Ministerio de Relaciones Exteriores y hasta entelequias sin razón de ser como el Instituto de Estabilización de Precios (Inepre), el Instituto Agrario Dominicano (IAD), Pro Comunidad, Desarrollo Barrial, la Oficina de Desarrollo de la Comunidad (ODC) y otras son buenos ejemplos de un botellerío bien remunerado.

