Dedos cruzados
Después de la cruel ofensiva de Israel, la tregua en Gaza acordada desde el lunes ha generado por primera vez un halo de esperanza sobre la paz en la región. Pero no deja de cundir el temor, que tiene a muchos con los dedos cruzados, de que en cualquier momento pueda romperse el alto al fuego entre el Gobierno israelí y el grupo Hamás. Egipto ha conseguido que las partes depongan la ofensiva y se sienten en la mesa de las negociaciones para terminar con una guerra que ha dejado casi dos mil muertos, en su mayoría civiles palestinos. En los últimos días la vida pareció recuperar toda la normalidad posible, en las circunstancias actuales, en la Franja de Gaza. Y en Tel Aviv más de 10 mil personas se manifestaron a favor de una solución definitiva al sangriento conflicto bélico. Sin embargo, cunde el escepticismo y los sobresaltos sobre los resultados del diálogo que promueve Egipto. No deja crear expectativas el hecho de que desde julio, cuando se iniciaron los combates, no se había registro un alto al fuego tan prolongado. El papel de Estados Unidos y la Unión Europea es fundamental para evitar más derramamiento de sangre en la convulsa región.
