Entonces a los representantes sindicales ante el Consejo de Administración del Instituto Dominicano de Seguros Sociales (IDSS) les corresponderá 20 millones de pesos para promoción y educación de los fondos de pensiones. Esa fue una de las condiciones para aceptar y defender como bueno y válido que el Gobierno y los patronos se repartieran para diferentes proyectos 7,500 millones de pesos de los 10,500 del Fondo de la Seguridad Social para Riesgos Laborales. El pretexto ha sido que la utilización de los recursos era necesaria para preservar empleos ante la crisis global y aumentar el 15 por ciento de los salarios. El argumento es extraño pues el presidente Leonel Fernández había afirmado que la economía estaba blindada y de que inclusive creció por encima del promedio en la región. El Gobierno utilizará su parte en un programa de construcción y reparación de los hospitales y policlínicas del IDSS. Con los 20 millones para educación y promoción los sindicalistas no han vaciliado en justificar un reparto que crea incertidumbre sobre el destino de recursos acumulados para el retiro, por vejez o enfermedad, de los trabajadores.
