Por las nubes
Los altos precios han convertido la carne de pollo en lujo para los sectores de más bajos ingresos. El convenio que se anunció con Venezuela para exportar el producto ni las medidas que se han tomado han puesto el precio del popular alimento, que oscila entre 66 y 69 pesos la libra, al alcance de la inmensa mayoría. Cuando estalló la crisis, el ministro de Agricultura, Ángel Estévez, la atribuyó a un desbalance por la mortalidad de los pollos en crecimiento, pero garantizó que entre septiembre y octubre la situación estaría superada.
El tiempo ha pasado, y los precios, en lugar de bajar, se han mantenido por las nubes. No se ha establecido a ciencia cierta cuál es la razón de que el precio del alimento esté tan caro. Los productores alegan que colocan la libra a los distribuidores a 31 pesos.
Los distribuidores señalan que la venden a los detallistas a 45 pesos. Pero al consumidor le llega a un costo que solo traduce descontrol o especulación en la cadena de comercialización. Los acuerdos a que se han arribado se han quedado en las páginas de los periódicos, pues en la práctica no han provocado la reducción de los precios que se han anunciado. Mientras tanto, el consumidor está a la expectativa, pero con el grito al cielo.

