Con las suyas
Como si fuera una isla de poder o gozara de alguna licencia para regirse por sus propias normas, la Federación Nacional de Transporte Dominicano (Fenatrado) ha vuelto a apelar a la intimidación para ejercer el monopolio en la carga de mercancías desde los muelles.
El jueves, el caos se instaló en los muelles con el bloqueo de la entrada y salida patrocinada por el gremio empresarial para presionar a las autoridades del multimodal Caucedo para que dejen operar a sus miembros. A pesar de los frecuentes desmanes, la indignación y las consecuencias para la estabilidad y la economía no hay quien siquiera intente ponerle el cascabel al gato. Los camioneros actúan como si contaran con una patente de corso para vulnerar las leyes e imponer el terror en el transporte de carga.
Los camioneros poseen armas de fuego, no se sabe si legales o ilegales, dirimiendo a la fuerza cualquier conflicto, como el que se registra en torno al control de las cargas desde el puerto multimodal Caucedo que protagonizan con transportistas de Boca Chica. Se calcula que los últimos conflictos han causado pérdidas por más de cuatro mil millones de pesos, sin que las autoridades se decidan, no se sabe por qué razones, someterlos al orden.
