¡Tamaño lío!
En Estados Unidos nunca se había hablado de fraude electoral, un fantasma que se ha tornado tan familiar en las votaciones por la región. Por temor al fenómeno, por primera vez en la historia se han adoptado medidas en unos 15 estados, incluido Texas, que es el segundo más poblado con 75 mil votantes registrados, para transparentar el voto en las elecciones legislativas de mañana martes.
Hasta ahora se podía votar con cualquier documento. Para ejercer el sufragio los votantes tendrán que mostrar un documento de identidad con su fotografía. Como decir por aquí la cédula o la licencia de conducir. El requisito se ha convertido en un dolor de cabeza, porque el norteamericano, en su mayoría hispanos y negros, no suele utilizar documentos que tengan impresos la fotografía. El panorama que se teje inclina la balanza en favor de los republicanos, de quienes se dice que sin la restricción tienen muchas posibilidades de conquistar el control del Senado. Lo tienen de la Cámara de Representantes.
En víspera de las votaciones el requisito ha creado un lío mayúsculo. Ante el hecho consumado no ha quedado más opción que iniciar campañas contrarreloj para que los votantes se documenten.

