Convulsión en Haití
La atmósfera contra el presidente de Haití, Michel Martelly, se ha tornado más incandescente. Cientos de personas han vuelto a tomar las calles en reclamo de que tanto él como el primer ministro Laurent Lamothe dejen sus cargos. Pero también en demanda de que se celebren elecciones cuanto antes.
Haití está cerca de entrar en una suerte de vacío cuando los actuales parlamentarios concluyan su mandato en enero próximo. Ante tal circunstancia, Martelly gobernaría por decreto, que es según sus opositores lo que ha perseguido a través de sus supuestas maniobras de no convocar elecciones para completar la matrícula del Senado.
Como si se tratara de una burla, Lamothe declaró que el Gobierno ha trabajado constantemente en beneficio del diálogo y de la organización de unas elecciones que debieron convocarse en 2011 para la mayoría de los escaños del Senado, toda la Cámara de Diputados y gobiernos locales. Pero sus compatriotas no están, en todo caso, en permitirle que se salga con las suyas con las intensas manifestaciones de protestas que han protagonizado de un tiempo a esta parte. Todos los partidos de oposición se han sumado a las protestas contra Martelly y Lamothe.

