Interés de Rusia
Si en verdad Rusia está interesada en importar de inmediato 11 millones de unidades de pollos y otros productos agropecuarios, las perspectivas del sector no pueden ser más auspiciosas. Pero sin dudar de la afirmación del ministro de Agricultura, Ángel Estévez, hay que esperar ver para creer.
El país puede estar en óptima capacidad para suplir la demanda, pero no es ningún secreto que ahora mismo Rusia tiene muchos problemas, que se han agravado con la caída de los precios del petróleo y las sanciones de Estados Unidos y la Unión Europea por la anexión de Crimea y las hostilidades a Ucrania. Aunque Estévez afirmó que ya firmó el primer protocolo con su homólogo de Rusia, con quien está en negociaciones. Si prospera, el convenio será la salvación de los avicultores, que tras la larga veda de Haití a las importaciones, no pasan por su mejor momento.
Al tiempo de dar la información, Estévez precisó que para satisfacer el pedido de Rusia habrá que aumentar la producción de 25 a 30 o 35 millones de unidades. O sea, que es prácticamente un hecho, lo que de concretarse abriría, sin duda, un horizonte promisorio, como dijo, para la industria avícola.

