Pagar periodistas
Corromper la prensa ha tenido un alto costo para el expresidente del Perú, Alberto Fujimori. Por el desvío de fondos públicos hacia periodistas y diarios para que respaldaran su reelección en 2000 le han cantado ocho años de prisión. En el apogeo de su ejercicio pensó que todo le lucía y que podía hacer y deshacer con los recursos públicos. Pero en la nueva etapa que trilla la nación suramericana, un tribunal lo encontró culpable del delito de peculado doloso, por el cual también fue condenado a una reparación de tres millones de soles (un millón de dólares) e inhabilitado por tres años para ejercer cargos públicos.
El gobernante que se cubrió de gloria con el golpe de efecto que representó la captura del líder de Sendero Luminoso, Abimael Guzmán, ha terminado en el fango.
Se determinó que Fujimori utilizó 40,6 millones de dólares para comprar la línea editorial de los diarios y desacreditaran a sus rivales políticos. A sus 76 años, ha sido otro duro golpe para un hombre que ya había sido condenado a 25 años de prisión por delitos de lesa humanidad y quien durante su ejercicio del poder se convirtió en amo y señor de la vida política peruana.

