Alza controversial
Que se desperdicie siquiera una gota de agua, sea por fallas técnicas o por indolencia de los consumidores, es inaceptable. Y más tratándose de un recurso tan valioso. De la misma manera resulta contradictorio que mientras el líquido escasea en amplios sectores, la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD) lo subsidie a familias que pueden pagar el consumo.
Para racionalizar el servicio conforme a las condiciones socioeconómicas de los usuarios la entidad se ha abocado a una reclasificación de los diferentes segmentos. En el caso de los sectores, cuya clasificación incluye a quienes viven en apartamentos de torres de lujo o residencias con piscinas se ha elevado la tarifa hasta 480 pesos mensuales. Se determinó que en esos sectores la tarifa base es de 68 metros cúbicos por segundo calculada en dos partes.
Pero por mejor fundamentada que esté, decisiones como la de la CAASD siempre generan malestar. Al margen de que las alzas son siempre controversiales, los usuarios suelen quejarse, unas veces por la deficiencia del servicio y otras porque el consumo no se corresponde con la tarifa, así como por el destino de los recursos. Pero la tarifa no puede ser igual para todos.

