Mal mensaje
La advertencia del director de Aduanas de que no acataría un fallo del Tribunal Constitucional, en este caso con relación al contrato sobre la instalación en los puertos de un sistema de rayos X, no es solo una torpeza, sino un mal mensaje. Al no estar por encima de las leyes se trata de una afirmación imprudente, que deja mucho que desear en torno a la seguridad jurídica.
Juan Fernando Fernández se ha excedido en sus atribuciones al negar la competencia de la justicia para decidir en torno al polémico contrato suscrito por el Ministerio de Defensa. Que el convenio haya sido desestimado durante las gestiones en Aduanas del fallecido Miguel Cocco y de Rafael Camilo no es excusa para desacatar una sentencia del Tribunal Constitucional o de alguna otra instancia judicial.
El contrato, al poner en mano de una empresa privada operaciones relacionadas con la seguridad nacional, podrá ser todo lo oneroso que se quiera, pero en modo alguno como para que Aduanas se insubordine contra los tribunales y el propio sistema institucional. La rebeldía del funcionario envía un mal mensaje, en diferentes vertientes, tanto a la inversión nacional como extranjera.

