Nota trágica
La tragedia ha marcado el inicio de la Semana Santa con la muerte de 11 personas en tres accidentes de tránsito ocurridos el domingo. Solo cabe esperar que los accidentes, cuyas causas deberían establecer las autoridades para tomar las medidas correspondientes, no sean un mal presagio. Aunque sí es obvio que se tratan de un aviso sobre la necesidad de inspeccionar vehículos, las condiciones de los tramos carreteros y hasta el propio estado de los conductores.
El más espantoso de los accidentes ocurrió en el tramo Puerto Plata-El Túnel de Altamira, donde murieron cinco personas calcinadas al chocar una yipeta Nissan Pathfinder con un autobús sin placa, de los denominados banderita. Tras el impacto, la yipeta se incendió.
Los ocupantes, entre los que había dos menores de tres y 12 años, murieron carbonizados. En Las Américas fallecieron tres ocupantes de una yipeta Mitsubishi que se deslizó a la altura del kilómetro 19 y después de varias vueltas en el pavimento se estrelló con una mata de coco. Las otras víctimas murieron en un choque entre un jeep y una motocicleta en la carretera Azua-San Juan. Los sucesos, que constituyen una señal de alerta, demandan una rigurosa investigación.

