Rebrote violencia
La muerte el jueves al mediodía de un oficial de la Policía durante un asalto en la avenida Jacobo Majluta, del sector Los Guaricanos, vuelve a sonar la alarma sobre el rebrote de la violencia callejera.
Aunque no pueda hablarse de una absoluta seguridad ciudadana, homicidios como el que han costado la vida a Zacarías Placencia Encarnación, de 54 años de edad, tienen su dejo de suspicacia.
Es posible que el clima o cualquier otro factor tengan que ver con la ola de homicidios y violencia que se esparcen por el territorio.
A Placencia Encarnación, quien residía en el sector El Bambú, de Sabana Perdida, lo despojaron de su arma de reglamento y otras pertenencias. Los familiares dijeron que el día que lo mataron había salido a prestar servicios y a realizar otras diligencias personales.
Los victimarios lo hirieron de varios balazos con su propio revólver y lo dejaron tirado a un lado de la avenida, donde un conductor lo rescató y lo llevó al hospital en que falleció.
Tienen las autoridades que prestar mucha atención a ese tipo de crimen, pues no se puede descartar que sea parte de algún plan para generar desasosiego y crear confusión.

