Interés ambiental
La comisión de Medio Ambiente de la Cámara de Diputados hizo un descenso a Bávaro para investigar la supuesta contaminación y arrabalización del polo turístico. Una resolución del diputado Julio Campos motivó que los congresistas se desplazaran por la zona para verificar denuncias de que las playas están manchadas de aceite y de otras sustancias. Hay que saludar la preocupación de los legisladores para salvaguardar la salud y el interés de la nación.
Y aprovechar para recodarles que son dignas de que se investiguen las violaciones de la Ley de Presupuesto y escandalosas donaciones por más de dos mil millones de pesos que según la Cámara de Cuentas se realizaron en el aire. Porque los congresistas, tan criticados porque solo se preocupan por sus intereses personales y políticos, tienen que desempeñar sus funciones con transparencia y responsabilidad. De la misma forma que actúan frente a las denuncias de contaminación en las playas de Bávaro, de esa misma manera tienen que proceder ante escándalos que empañan y desacreditan su imagen. En cuanto a la contaminación en Bávaro se espera que el descenso no se reduzca a un mero ejercicio turístico.
