Huelga médica
No deja de sorprender que el Colegio Médico Dominicano (CMD) eligiera un momento tan convulso para convocar a una huelga de dos días en los hospitales en demanda de mayor atención para los centros de salud y en respaldo a los galenos de la Línea Noroeste, que llevan más de un mes sin prestar servicios. Bajo la presidencia de Pedro Sing, el gremio, que ha sido tibio sobre el escándalo del Darío Contreras y otros casos, se decide por un paro bajo el alegato de que los centros hospitalarios “son una calamidad, por su estado progresivo de deterioro”.
Y ha sido precisamente después de más de un mes en huelga cuando escucha el latir y decide solidarizarse con los médicos de los hospitales de la Línea Noroeste que están en huelga en reclamo de mejores condiciones laborales y que se nombren especialistas. Las huelgas médicas son siempre impopulares, máxime cuando la negociación se sustituye por la presión. En medio de las tensiones sobre la reforma constitucional, el paro hospitalario convocado por el CMD tiene que prestarse a conjeturas. Aunque la decisión responda única y exclusivamente a intereses gremiales.
