Víctimas pederastia
La marea sobre la reforma constitucional ha impedido que se aprecie el interés de Polonia en procesar e indemnizar a las víctimas de los abusos sexuales cometidos por el padre Wojciech Gil, en la comunidad de Juncalito, Santiago. Las dudas en el sentido de que el sacerdote sería enjuiciado han quedado por completo despejadas con la decisión de la Procuraduría de Polonia, que incluyen compensar con 40 mil euros a los familiares de los abusados por el religioso.
El sacerdote, quien huyó del país cuando estalló el escándalo de las violaciones de infantes, fue condenado a 7 años de prisión domiciliaria y se le prohibió trabajar con menores de 15 años de edad. En el caso del padre, las autoridades polacas reconocieron que las gestiones de República Dominicana fueron determinantes en el proceso judicial.
Pero en torno al exnuncio Joseph Weselouski, el proceso dependerá de las evidencias con que las autoridades dominicanas sustenten el expediente. El procurador general de Polonia, Andrzej Seremet, ha evidenciado que su país está interesado en hacer justicia contra los acusados de pederastia. Aquí deben demostrar el mismo interés, para tranquilidad de las víctimas.

