Mes de silencio
Al cabo de más de un mes del derrumbe del hotel Francés, en la Zona Colonial, las causas van camino de convertirse en secreto de Estado. Tan pronto ocurrió el percance el Ministerio de Turismo se apresuró en ordenar una investigación para determinar las razones y establecer responsabilidades. No bien se habían comenzado las pesquisas cuando la coordinadora advirtió que los responsables no quedarían impunes. Sin embargo, el tiempo ha pasado y a ciencia cierta todavía se ignoran los motivos del desplome del edificio colonial.
Antes que averiguar mucho, las autoridades de Turismo se han decantado por rescatar la construcción. El caso es otro de los tantos que se quedan sin aclarar, a pesar del compromiso asumido por las propias autoridades y, como es lógico, del interés de la población. La zona simplemente permanece cerrada y las personas que remueven escombros rehúsan hacer cualquier tipo de comentario.
Si el Ministerio de Turismo no tuvo algún tipo de responsabilidad en el colapso del viejo edificio, entonces se supone que encubre a alguien. Porque no puede ser que a estas alturas la caída de la casa colonial sea un secreto de Estado.

