Inquieta omisión
Por más apoteósico que sea el crecimiento de la economía y más que se haya avanzado en el proceso de desarrollo, la disminución en un 70% de la ayuda de la Unión Europea será un duro golpe para República Dominicana.
Este es un país con grandes desigualdades, que alarman a la propia comunidad internacional, aunque estadísticas endosadas por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Comisión Económica para América Latina (Cepal) indiquen que no califica para determinados proyectos.
La reducción a un 70% de los 206 millones de euros consignados en el presupuesto de cooperación 2010-15 se va a sentir en muchos sectores. Las perspectivas son más desalentadoras por la crisis que ha afectado a algunos de los países que sustentan el programa de cooperación de la Unión Europea.
Al dar la información, el Ordenador de los Fondos Europeos y director de Cooperación Multilateral, Antonio Vargas Hernández, reconoció que República Dominicana tiene una inadecuada distribución de riquezas.
Tal vez sea necesario no esperar que la reducción se consume, sino comenzar a tomar las previsiones desde ya para enfrentar la situación.

