Entre Gobierno y Partido Revolucionario (PRD) se ha desatado una controversia en torno a si los 131 millones de dólares que el país recibiría por la venta de una porción accionaria de la Refinería a Venezuela están o no consignados en el Presupuesto de este año. El PRD jura que sí, pero el ministro de Hacienda, Vicente Bengoa, lo niega rotundamente. Ambas partes han presentado unos papeles y hecho cálculos que para el gran público parece escrito y hablado en idioma polaco. Incluso, la cuenta a la que se ha hecho referencia como contentiva de esos fondos, la 1122 (Ventas de las Administraciones Públicas), parece a ojos del ciudadano común como documento escrito en mandarín. Lo que sí se pudo entender son los adjetivos usados por Bengoa para descalificar a los economistas del PRD y al ex gobernador del Banco Central, Bernardo Vega. A los primeros los tildó de mitómanos y al otro lo mandó a recibir clases sobre asuntos presupuestarios.
