Conflictos ARS
El tiempo no se ha ocupado de dejar los conflictos que han escoltado desde su inicio el Sistema Dominicano de Seguridad Social (SDSS). El último botón ha sido el impasse entre los otorrinos y las Administradoras de Riesgos de Salud (ARS), que ha dejado a los asegurados sin el servicio.
Como los médicos no aceptan el seguro los pacientes tienen que cantearse o de lo contrario quedarse sin atenciones. La Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales ha advertido que mientras persista el conflicto las ARS tendrán que reponer a los afiliados los gastos en que incurran según la tarifa.
La decisión está bien. El problema es que los afiliados no siempre cuentan con los recursos para costear un tratamiento, además de que para eso es que pagan un seguro.
No puede ser que a 14 años de su creación el sistema no haya encontrado la manera de levantar los pies y marchar con pasos firmes. Es tiempo de que las autoridades tomen el toro por los cuernos, echando a un lado los intereses, por demás bien identificados, que obstaculizan la consolidación del sistema.
El conflicto entre los otorrinos y las ARS es otro capítulo que se agrega al rosario de quejas que en materia de servicios ha normado el régimen.

