Tiene sentido
Experiencias como la de España acreditan el planteamiento del ministro de Deportes, Jaime David Fernández Mirabal, en el sentido de que su dependencia, Educación, Cultura y Juventud sean refundidas en una sola institución. Una de las primeras medidas que adoptó el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, para lidiar con la crisis económica que heredó fue la supresión y fusión de ministerios para ahorrar recursos.
Para una decisión de esa naturaleza en una nación como esta, con tanta incidencia del clientelismo político, se necesita una voluntad de hierro. Si no se han podido eliminar las duplicidades de entidades que desempeñan similares funciones ni pensar que la propuesta de Fernández Mirabal pueda, por más sensata que resulte, ni siquiera discutida. Para 10 millones de habitantes el número de ministerios es un exceso.
La carga burocrática con que carga el país es tan pesada, que atenta contra su desarrollo y servicios fundamentales. De paso, Fernández Mirabal, quien ha insistido en que trabaja en la institucionalización del sector, dejó claro que cualesquiera sean los resultados de las próximas elecciones no continuará al frente de la cartera.

