Aterra versión
No menos que vértigo produce la versión sobre los errados diagnósticos en los hospitales públicos a los pacientes con síntomas de dengue. Si una auditoría arrojó que hubo, no dos ni tres, sino decenas de evaluaciones erradas, entonces en el sector salud se necesita una revolución que sacuda sus cimientos para proteger a la población. Las auditorías a los casos de muertes por dengue evidencian que la mayoría de los pacientes acudieron al médico por lo menos dos o tres veces antes de ser ingresados.
Y que muchos recibieron primero un diagnóstico distinto antes de determinarse que se trataba de la enfermedad. Los médicos, o no se guiaban por el manual que se supone distribuyó el Ministerio de Salud Pública, o la negligencia en los centros de asistencia es olímpica. En modo alguno se concibe que los diagnósticos errados puedan ser por desconocimiento.
La observación demanda una actuación responsable de las autoridades y la intervención del Colegio Médico Dominicano. Es inconcebible que una persona haya perdido la vida por desinterés de un médico, debilidad en la supervisión o incumplimiento de los trámites facultativos.

