Exceso de celo-
Tal vez en Estados Unidos y en una que otra nación la concentración de medios de comunicación pueda tener efectos negativos para el sistema democrático.
Pero hay otros sitios donde la operación que preocupa al relator especial para la libertad de expresión de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos, Edinson Lanza, ha sido, en gran medida, la salvación de la industria periodística.
Tan sutil es la propiedad de medios, con líneas informativa y editorial tan variada, que ni siquiera se siente o se percibe. E incluso ha impedido la penetración a la industria de capitales turbios.
La inquietud de Lanza puede ser un exceso de celo, sin regatearle buenas intenciones.
Desde hace tiempo se ha advertido sobre el supuesto peligro que entraña para el ejercicio profesional y la democracia que los medios de comunicación estén concentrados en pocas manos.
Al margen de diferentes factores que no pueden obviarse, la verdad es que la inquietud de Lanza y otros sectores no se corresponde con la realidad, al menos en países donde no han desaparecido medios, como ocurrió recientemente en Perú, gracias a la intervención de un consorcio empresarial.

