Anomalías en Aduanas
Los vehículos incautados y asignados por la Dirección de Aduanas a entidades públicas es una operación que puede resultar pasable, a pesar de que se trate, como consigna la Cámara de Cuentas, de una violación de la ley. Esos vehículos no son para beneficio personal. Pero los asignados a particulares, como dice la entidad que preside Licelot Marte de Barrios, se prestan a sospecha.
La operación que según la Cámara de Cuentas viola la ley 3489-53 sobre régimen de aduanas, fue detectada en una auditoría a la entidad practicada del primero de enero al 31 de diciembre de 2010. Durante ese periodo Aduanas repartió 1,116 vehículos incautados. La ley establece que los decomisos deben venderse en pública subasta. Como 2010 fue un año electoral son lógicas las sospechas sobre la distribución de los vehículos.
El informe, que reseña Acento.com, dice que funcionarios y empleados de Aduanas recibieron 616. En aras de la transparencia y en la defensa que tanto se pregona del patrimonio público la operación, que a su vez representa un sacrificio para el fisco, debe investigarse para tomar las medidas correspondientes. Aunque sean correctivas.

