Antes que enfriarse, las diferencias del fiscal de Santiago y la procuradura de la Corte de Apelación de la provincia se han tornado más neurálgicas. Una muestra está en que tras ser exonerado por una comisión sobre supuestas irregularidades, el licenciado Raúl Martínez acusó a la licenciada Vielka Calderón de actuar con ligereza e irresponsabilidad para hacerle daño.
Han sido una comidilla en Santiago las diferencias entre los dos principales representantes del Ministerio Público. Pero ahora la gente tiene más de que hablar al respecto.
Martínez responsabilizó a la procuradura de las denuncias que lo señalaban como protector del narcotráfico y por las cuales tuvo que someterse a una investigación. Aunque fue descargado, afirmó que la acusación fue difundida para dañar su imagen pública.
Hay algo que nos inquieta profundamente -dijo- y es la interposición y deliberada difusión de la aludida denuncia, presentada con absoluta ligeraza y enorme irresponsabilidad. El funcionario agregó que algunos detalles fueron filtrados a la prensa con el evidente interés de generar un escándalo para lastimarlo.
Aunque dice que no guarda rencor, todo indica, sobre todo después de la descarga contra la licenciada Calderón, que el pleito no ha terminado. Pero lo más preocupante de todo sería que la población sea la que tenga que pagar los platos rotos, como siempre ocurre en esas disputas. El escenario ha quedado de tal forma que cualquier simpleza judicial que se mueva será relacionada con las diferencias del fiscal y la procuradora.
