Lesa humanidad
Comprobadas las macabras violaciones a los derechos humanos en Siria ¿cuál será el papel que asumirán las potencias para poner fin a la cruenta guerra que ha provocado miles de muertos y la expulsión de millares de personas? La comisión designada por las Naciones Unidas para investigar las masacres del Gobierno no hizo más que verificar lo que todos sabían: las brutalidades del régimen de Bashar el Asad para preservar el poder.
Tras más de 600 entrevistas, la comisión, encabezada por el jurista brasileño Paulo Pinheiro no tuvo más que acusar al Gobierno de crímenes contra la humanidad en las prisiones, mediante actos de exterminación, asesinato, violación, tortura, desaparición forzosa y otras acciones inhumanas. Las atrocidades del Estado Islámico, uno de los grupos terroristas que participan en el conflicto sirio, no están en discusión.
Hablar de crímenes de lesa humanidad en pleno siglo XXI resulta bochornoso. El mundo no puede ser indiferente ante una realidad tan espantosa. Si las potencias querían un motivo de peso para intervenir en la guerra en Siria, ya lo han encontrado en el informe de la ONU.
