Baja tensión
El respaldo de la oposición a la elección de un presidente provisional allana el camino para superar la crisis que ha impedido la celebración de la segunda vuelta electoral en Haití. Agrupadas en el G-8, las fuerzas opositoras han calificado de positiva la elección de Jocelerme Privet, titular del Senado, como presidente provisional. En una nación marcada por los permanentes conflictos, el consenso en torno a la elección de Privert tiene un significado extraordinario.
Pero tampoco se trata de un cheque en blanco. La oposición reclamó al Gobierno provisional profundizar la investigación sobre las irregularidades que se cometieron en las votaciones de agosto y octubre de 2015. Sin la elección de un sucesor tras la salida del poder del presidente Michel Martelly la incertidumbre se había instalado en Haití.
Pero el panorama comenzó a despejarse tras el acuerdo del mandatario saliente con los presidentes del Senado y de la Cámara de Diputados para escoger a un sucesor que contara con el más amplio respaldo entre las diferentes fuerzas políticas. Además de aclarar las irregularidades que se han denunciado consensuar un órgano electoral es otro de los desafíos de Privert.

