Víctimas inocentes
Tal vez no sean como para alarmarse más de la cuenta, pero tampoco para permanecer indiferentes frente a casos como el del hombre que el lunes en la noche trató de matar con veneno a dos hijas de 11 y 16 años de edad en los Jardines del Ozama, Santo Domingo Este. Después de suministrarles la dosis, Narciso Núñez Polanco, de 47 años, también trató de suicidarse con la misma sustancia por supuestos problemas pasionales. El caso es otro eslabón de una cadena de sucesos conmovedores ocurridos últimamente.
En Los Mina, un hombre estranguló, y después se quitó la vida, a dos hijos de cuatro y seis años en medio de un conflicto con su expareja, porque no veía futuro a las criaturas.
Luego en el mismo sector otro estranguló a una hija de 12 años porque supuestamente había resultado embarazada. Y en una comunidad de Barahona, un sargento del Ejército mató de un disparo a un hijo de cuatro años e hirió a su exmujer y su exsuegro. Después se quitó la vida. La conversión de los hijos en víctimas inocentes de conflictos familiares no es solo conmovedor, sino un toque de atención sobre un drama social que cobra cuerpo.

