Destitución inminente-
La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, está a un tris de su destitución, por supuesta manipulación del déficit fiscal, tras el informe de la comisión del Senado que analizó la votación de la Cámara de Diputados a favor del impeachment. El balance de 15 contra cinco a favor del juicio político representa la antesala del inminente jaque mate.
De los 81 senadores una abrumadora mayoría favorece la destitución. Tan inminente resulta la decisión que el vicepresidente Michel Temer, a quien acusó Rousseff de liderar la conspiración en su contra, tiene su gabinete preparado.
En medio de la devastadora crisis económica y los escándalos de corrupción en Petrobras, la gente salió a las calles a protestar contra el Gobierno. Fue la ocasión que aprovechó la oposición, con minoría hasta ese momento en las cámaras legislativas, para analizar la posibilidad del “golpe de Estado institucional”.
Y la encontró en lo que había sido una rutina, pero castigada por la Constitución, como la violación del ejercicio presupuestario. En la medida que era acorralada por las protestas, la crisis económica y los escándalos de corrupción sus aliados comenzaron a sacarle los pies, hasta dejarla, como está ahora, al borde del abismo.
