Sorpresa con pacto
En el debate sobre el pacto fiscal que según el ministro administrativo de la Presidencia representa un clamor de la población, el Gobierno ha sorprendido con la posición de que el convenio no supone el incremento ni la creación de impuestos. Su enfoque había girado siempre sobre la necesidad de explorar fórmulas para incrementar las recaudaciones a fin de atender las demandas de la población.
Sectores que se oponen al alza de los tributos fundamentan su postura en que basta con racionalizar el gasto corriente y reducir las evasiones a través de la eficientización de las recaudaciones. Tras indicar que el pacto fiscal, contemplado en la Estrategia Nacional de Desarrollo, se traduciría en “un país con mejor educación, transporte y mejores salarios; con más salud, seguridad y viviendas”, el Gobierno no dejó de sorprender al anticipar los lineamientos del convenio.
Para implementar el pacto –aclaró- no hay que subir ni crear impuestos. La posición baja tensiones y despeja más el camino para la discusión de un convenio que se enfoque más en el gasto y en los subsidios que otorga el Estado a diferentes sectores. Con esa posición las perspectivas son más auspiciosas.

