Aduanas está caliente
El nuevo director de Aduanas, Enrique Ramírez, llega al puesto en un momento en que la entidad está que arde. Su primera tarea será aplacar conflictos como el generado por la intervención de las agencias de mudanzas. Aduanas alega que tomó la decisión para controlar la entrada de armas, municiones, dólares, sacos de arroz y otros artículos procedentes de Estados Unidos y Puerto Rico.
En el supuesto de que sea como afirma la entidad ¿por qué en lugar de intervenir las empresas no se actúa contra las que incurren en violaciones o prácticas ilegales? Aduanas no solo deja mucho que desear sobre su eficiencia administrativa, sino la impresión de que se ha excedido en sus atribuciones en la persecución de supuestas prácticas ilícitas. Por unos no pueden pagar todos.
No se descarta que algunas firmas se presten a operaciones ilegales o que hayan sido sorprendidas en su buena fe. Hay de todo en la viña del Señor.
Los afectados, que solo se limitan a llevar a sus destinatarios las mercancías que llegan al país, han protagonizado protestas. Se trata de uno de los problemas con los que tendrá que lidiar Ramírez una vez asuma sus funciones.

